Raúl Castro, el heredero de Fidel, se retira.

Dejará de ser el primer secretario del Partido Comunista de Cuba.

Este mes, de acuerdo con lo planeado, en el Congreso del Partido Comunista de Cuba (PPC) -entre el 16 y 19 de abril- Raúl Castro dejará el liderazgo de este, la máxima autoridad de la isla.

El apellido Castro es parte de la historia de Cuba desde antes de la revolución de 1959, que tuvo de objetivo sacar al dictador Fulgencio Batista y que luego se convirtió en una revolución socialista-comunista que ha mantenido el poder hasta la fecha.

Aunque Fidel era la figura principal, Raúl, su hermano menor, siempre estuvo a su lado y fue el heredero que en 2008 asumió la riendas de la isla oficialmente. Fue presidente hasta 2018, cuando le cedió el cargo a Miguel Díaz-Canel, pero siguió como primer secretario del PPC.

El PPC, que según la Constitución concentra el mayor poder del Estado, deberá escoger a su sucesor -probablemente Díaz-Canel- para que se encargue de marcar las pautas para el próximo quinquenio, incluyendo las reformas por realizar.

Sus Inicios

Raúl Castro Ruz nació en Birán el 3 de junio de 1931, siendo el hermano menor de Ramón -el mayor, aunque menos conocido que los hermanos, pero también fue parte del PPC y funcionario- y Fidel.

El menor de los varones Castro Ruz -tuvieron cuatro hermanas- estudio administración hasta el segundo año, cuando fue parte del equipo que se tomó el cuartel Moncada y otros edificios como el Palacio de Justicia en el intento de golpe de estado de 1953, el cual fracasó y acabó con los Castro en la cárcel. Luego recibieron una amnistía y partieron a México, desde donde volvería en 1956 en el Granma para empezar la revolución.

Desde joven fue el más cercano a las ideas comunistas, siendo parte de las juventudes del Partido Socialista Popular. Fue uno de los promotores del acercamiento con la Unión Soviética ante las crecientes tensiones con EE. UU. luego de la revolución y tras las masivas expropiaciones del régimen. Incluso fue el negociador de Cuba en las conversaciones para la instalación de los cohetes que terminó en la llamada Crisis de los Misiles que hizo temer al mundo un enfrentamiento nuclear entre los soviéticos y los estadounidenses en 1962

Siempre fue la mano fuerte de su hermano, ocupó varios cargos y llegó a ser el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Tuvo la máxima confianza de Fidel -aunque con pequeñas diferencias-, quien incluso llegó a decir que si algo le pasaba él debía tomar su lugar. No tenía el carisma, pero sí la capacidad organizativa, según el Diario de las Américas.

Cuando remplazó a su hermano como presidente del Consejo de Estado, tomó una economía en crisis -situación en la que sigue- y promovió ciertas reformas obligado por las circunstancias, que también lo llevaron a destrabar las relaciones con EE. UU., llegando a recibir al entonces presidente Barack Obama en La Habana. Ante esto se comenzó a pensar que tal vez se abría al cambio, pero sectores oficialistas no veían con buenos ojos este giro y matizaron las reformas, quedando estas al final distorsionadas.

Esto, sumado a la llegada de Donad Trump a la Casa Blanca (2017-2021), de línea dura contra el régimen cubano, terminaron por volver a la nada los avances, manteniendo el bloqueo y aumentando sanciones. Además lo considera un factor importante para la estabilidad del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.

Con la llegada a la presidencia de Díaz-Canel (2018), Castro quiso mostrar un cambio generacional e incluso hizo que se redactara una nueva constitución – permitiendo un poco de mercado en la isla, pero dejando el poder para el PPC- que no ha sido suficiente para empezar los cambios necesarios. Tal vez el único cambio político fue volver a instaurar la Presidencia de la República en remplazo del Consejo de Estado.

Ahora, con su retiro del partido, Castro deja una situación política, económica y social que aún no es clara en manos de su delfín, en cuanto al diseño de un nuevo modelo, ya que también están quienes no quieren ningún cambio o no de la manera que se propone. Por lo que continúa la incertidumbre de qué cambios quiere esta dupla y cuáles pueden realizar.

La economista cubana Jacqueline Laguardia dijo al medio France24 que los cambios en Cuba se han ido implantando de manera parcial, sin conexión entre estos y con contradicciones.

Este año Castro y Díaz-Canel decidieron abrir más de 2.000 actividades económicas al sector privado mientras el Estado se reserva 124 para su exclusividad. Un intento por ampliar el 13% de la población que ya trabaja en iniciativas privadas porque la crisis golpea duramente al país, sobre todo en un mundo de pandemia que ha dejado al turismo -una de las principales fuentes de ingresos- en el piso.

Reformas alcanzadas

Antes de acceder a la Presidencia, Raúl Castro estuvo dos años (2006 y 2007) dirigiendo de forma interina Cuba, hasta que se volvió presidente. Es decir ha estado quince años siendo la persona más poderosa de la isla y, según BBC, estos fueron algunos de los cambios:

  • Autorizó en 2013 a los cubanos a poder salir de la isla hasta por dos años sin perder sus bienes -excepto médicos y militares, ellos necesitan permisos-. Además esta reforma -actualizada en 2016 y 2018- facilitó las visitas de cubanos que habían salido antes ilegalmente. Con esto, muchos cubanos en el extranjero han regresado de visita.
  • Algo relacionado con esto es que los cubanos ya pueden ir a los hoteles de la isla dedicados al turismo internacional a hospedarse, antes de 2008 eran de uso exclusivo de extranjeros. Los locales solo podían ir por luna de miel o por ciertos planes especiales.
  • En 2010 amplió los permisos para trabajo en cuenta propia. Aunque también hay críticas por las limitaciones que pueden tener los emprendedores.
  • Antes de 2011 los cubanos no podían comprar y vender autos y casas. Dos mercados que crecen lentamente.
  • Se ha ido ampliando el acceso a internet, aunque con cierta cautela y control.
  • Pese a la ironía, conociendo su historia y la de Fidel, en la nueva constitución se estableció limites de edad (hasta 60 años para entrar al comité del partido y hasta 70 para ser parte de la dirección del PPC) y tiempo a los principales cargos públicos (dos periodos).

Al dejar la primera secretaría del PPC este abril, Cuba tendrá por primera vez en 62 años una máxima autoridad que no tenga el apellido Castro. (I)